…esto no es un subtítulo…
2026-05-30
Recientemente, compuse un tema musical para practicar con un secuenciador. Hice varias versiones con instrumentos de diferente tipo. Veamos el proceso que llevó a semejante atentado contra la música.
El secuenciador tiene ocho pistas de voz y ocho pistas especiales que permiten, entre otras cosas, alterar las pistas de voz.
Un tema musical se construye encadenando una secuencia de escenas. Cada escena consiste en el estado de las pistas: si suenan o están silenciadas y qué patrón toca cada pista. Los patrones están secuenciados por pasos y cada paso dura normalmente una semicorchea, pero es posible elegir la duración del paso. Cada patrón abarca hasta cuatro compases y el secuenciador permite incluir variaciones que consisten en modificar algunos pasos.
Es posible transponer diatónicamente las pistas melódicas según escalas y acordes. Una de las pistas especiales permite controlar esto.
Mi objetivo fue usar estas características para componer un tema con muy pocos patrones.
Usé cuatro pistas melódicas (los arpegios altos, la melodía principal, los acordes y el bajo) y cuatro de percusión (el bombo, la caja, el charles y el crash).
Aquí no me compliqué nada. Usé un compas de cuatro por cuatro con un tempo de 120 pulsos por minuto. De esta manera, cada compás dura dos segundos.
Quise hacer una pieza con unas secciones típicas de la música pop: introducción, estrofa, preestribillo, estribillo, estrofa, preestribillo, puente, preestribillo del puente, estribillo débil, estribillo fuerte y coda.
Cada sección está compuesta por una o dos escenas: uno o dos periodos de cuatro compases cada uno. En el segundo periodo, si lo hay, el patrón de cada pista puede ser una repetición exacta del que sonó en el primer periodo o una variación.
La introducción, la estrofa, el puente y la coda consisten en una rueda de cuatro acordes, un acorde por compás, en do menor natural: primer grado (menor), tercer grado (mayor), quinto grado (menor) y sexto grado (mayor). La coda termina en una incógnita.
El preestribillo (incluido el del puente) asciende por tonos enteros: hace dos compases en el sexto grado (mayor) y dos compases en el séptimo grado (mayor).
El estribillo modula bruscamente a do mayor y hace la rueda correspondiente: primer grado (mayor), tercer grado (menor), quinto grado (mayor) y sexto grado (menor).
La estrofa consiste en dos periodos de cuatro compases de la misma línea melódica, aunque el segundo periodo tiene una variación al final. Es importante el siguiente motivo rítmico, una galopa con el último golpe alargado, que tiende a comenzar en el segundo pulso de un compás:
Motivo rítmico: corchea, semicorchea, semicorchea ligada a negra.
El preestribillo, con un solo periodo de cuatro compases, es más sencillo y sin sincopar.
El estribillo, como la estrofa, consiste en dos periodos de cuatro compases de la misma línea melódica, aunque el segundo periodo tiene de nuevo una variación al final. El mismo motivo rítmico de la galopa con el último golpe alargado vuelve a aparecer.
La coda tiene dos partes: la primera, que consiste en dos periodos de cuatro compases, no tiene línea melódica principal; la segunda, en cambio, consiste en cuatro compases y la melodía principal es el primer periodo de la estrofa. De nuevo, la coda termina en una incógnita.
Las demás pistas consisten principalmente en ostinatos con pocos patrones y casi siempre uno o dos compases por patrón, explotando la pista especial de transposición y las variaciones.
Categorías: Música
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